Compré este libro por pura curiosidad al leer en su portada "Ganador de 5 premios Hugo" con una llamativa nota amarilla, misma que me convenció de decir "¿porqué no?". Además venía bien para satisfacer mi deseo de cambio de aire en cuanto a mis lecturas habituales.

Publicada por primera vez en 2005, Starship: Motín, es el primer libro escrito por el estadounidense Mike Resnick para su saga Starship. Se encuentra ambientada en el mismo universo en el que basa todos sus relatos y en el que cuenta su propia versión del futuro de la humanidad (una por cierto muy interesante y que se narra de forma resumida al final del libro, en sus apéndices).


La historia se sitúa en el año de 1966 de la era galáctica, donde la República está en guerra con la Federación Teroni, una alianza de razas resentidas por el crecimiento militar y económico de los humanos. Los humanos, aunque aliados con otras razas, son la raza predominante y gobernante en la república (algo así como un imperialismo a escala galáctica).

Es en este ambiente donde Wilson Cole, un militar que, a pesar de ser un condecorado y famoso héroe de guerra, ha sido recluido a la Theodore R. Roosevelt por su constante desobediencia a los altos mandos (en realidad, el ha hecho su trabajo de forma excelente, algo que no le gusta a los mandos superiores porque los deja mal parados). La Teddy Bear. (como se le llama de cariño) es una nave de más de 50 años que de no ser por la guerra estaría sirviendo como chatarra en algún basurero espacial.


Este libro fue mi primer acercamiento con el universo de Los Reinos Olvidados donde se ambientan las historias de Drizzt Do'Urden, por lo que haciendo a un lado los excelentes comentarios que abundan en la red sobre el autor de estos libros, no sabía con que me encontraría.

Antes me había topado con libros del mundo de Dungeons & Dragons (que en su oportunidad reseñé aquí y aquí) dejándome un buen sabor de boca, pero sin llegar a impresionarme. Sin embargo debo admitir que las historias ambientadas en Los Reinos Olvidados están a otro nivel. Prueba de esto último es El Siervo de la Piedra.


Brinqué, lloré y grité de emoción en plena librería cuando lo ví en el estante de "Nuevas Adquisiciones". ¿Saben lo dificil que es conseguir un buen libro de fantasía en México? No vivo en la capital del país, y aún no tengo la economía suficiente para comprar los libros en las tiendas en línea Españolas.

Así que comprenderán que no me importó hacer el rídiculo al ver este libro. No solté, gasté todos mis ahorros (que por cierto, es lo único que había en mi cartera) y tuve que prestar dinero para conseguirlo. También tuve que tomar un dificil decisión entre comprar éste o Aurora de Kim Stanely Robinson. 

Mi amor por la fantasía heroica pudo más que mi cariño a la ciencia ficción. Pero al fin pude tener en mis manos Medio Rey, de Joe Abercrombie.


El día de hoy he decidido salirme de las temáticas convencionales para realizar una reseña que llevo meses dándole forma en mi cabeza, por una parte porque prometí realizar esta reseña y por otra porque quiero que sea perfecta y plasme a la perfección mis impresiones.

El libro del cual hablaré hoy es distinto de las típicas lecturas que comúnmente toco en el blog, pues pertenece al género infantil - juvenil. Dicho género presenta similitudes con la fantasía heroica en el sentido de que es igualmente infravalorada y tachado de tosca o simple por el público a quien se dirige. No obstante a través de esta reseña veremos que tales prejuicios se encuentran mal infundados.

Tuve la oportunidad de "conocer" al autor de este libro en la Feria del Libro de mi ciudad. Y digo conocer pero en realidad fue más un observar, pues el gusto de haber platicado con él correspondió a mi amiga de la infancia quien es seguidora sus lecturas y fan de este autor.

En aquella ocasión no sólo tuvo la oportunidad de conocerlo, si no también de recibir la firma y dedicatoria en este libro que es su favorito.

Y es esta misma amiga quién me prestó el libro del cual les hablaré hoy, puesto que ella fue quién insistió en que leyera dicha obra y realizará esta reseña. Así que ustedes se preguntarán, ¿de que libro hablo? (ok, si leyeron el título de esta entrada no creo que se lo pregunten)


El primer contacto con el universo literario de Dungeons & Dragons fue a través de Los muertos que Viven, novela suelta ambientada en este universo obra de T.H. Lain. Bueno, no sé si está bien dicha esta última parte, ya que T.H. Lain es en realidad un pseudónimo utilizado por nueve escritores independientes para publicar las obras a petición de Wizards of the Coast, la editorial detrás de D&D.

I. La Comunidad del Anillo  |  II. Las dos Torres  |  III. El Retorno del rey

Resulta complicado hacer esta reseña por la magnitud de la obra de la cual se trata, por lo que mantener la imparcialidad es sumamente difícil, al igual que evitar caer en una alabanza extrema ya que la reseña perdería todo sentido. Lo mismo ocurre si tratamos de llenarlo de críticas sin razón, por lo que solo queda hablar de su importancia y legado.

El Señor de los Anillos, obra máxima de John Ronald Reuel Tolkien, es el mayor exponente del género, prácticamente un sinónimo de la fantasía heroica (para bien o para mal) y uno de los Best Sellers mayor vendidos en el mundo. Su lectura es obligada para todo amante de la fantasía y de la lectura en general, independiente del gusto partícular.

Tolkien, junto con Robert E. Howard, son los dos pilares sobre los que descansa la fantasía actual. Sus obras son las máximas influencias al género y su huella se puede sentir incluso en obras de un corte menos fantástico o hasta en el mismo lenguaje vernáculo en el que fue escrito. Hoy en día son obras de culto que no pueden faltar en los estantes de cualquier biblioteca.

Ciertamente Tolkien no es el pionero del género, pero si es el causante de su renacimiento.


Diablo III es un conocido videojuego RPG del estilo Hack'n'Slash, desarrollado por Blizzard Entertainment. Ésta es la continuación directa de Diablo II y la tercera entrega de la serie Diablo. Los juegos de la serie Diablo han sido aclamados por su jugabilidad e historia, así como su ambiente de terror.

El juego se trata básicamente de crear un personaje y subirlo de nivel matando distintas variedades de bestias y demonios que surgen en los distintos mapas y mazmorras. Conforme uno avanza, va ganando experiencia, subiendo de nivel a la par que va encontrando mejor armamento para combatir a bestias cada vez más fuertes.

El juego es tan popular, que no es de extrañarse que Blizzard desarrolle toda una campaña de mercadotecnia alrededor de este y sus demás juegos. De entre los productos generados por la compañía nos encontramos con una serie de historias cortas que ayudan a expandir el universo en donde se desarrolla la historia del juego.

En el caso de Diablo III, nos encontramos con un par de historias cortas fantásticas alrededor de las clases elegibles en el juego y con un componente terrorífico o de suspenso que funcionan de manera independiente a la historia del juego, por lo que podemos disfrutarlas sin conocer o haber jugado anteriormente el juego.


Aprovechando que Netflix ha sacado el bombazo con la noticia de que llevará a la plataforma de streaming la saga de Geralt de Rivia, decidí comenzar con las respectivas reseñas de los libros que componen la saga, para deleite de todos.

No es ningún secreto que la fantasía épica es un género dominado por autores anglosajones. Tampoco resulta extraño: podemos rastrear las influencias del género hasta las sagas nórdicas y sus primero autores ciertamente fueron de orígen francés. En España el género goza de gran popularidad, pero aún no produce autores que logren cruzar la barrera anglosajona y ni hablar de Latinoamérica donde el género apenas y es conocido.

Por eso es de extrañar que un autor de habla no inglesa haya logrado cosechar un éxito de proporciones monumentales a nivel mundial, teniendo en cuenta, como dije, el género y las características que este tiene.


En entradas anteriores mencionaba como muchas de las novelas del fantasía épica inspiraron toda una variedad de productos de mercadotecnia (videojuegos, juegos de mesa, playeras, figuras coleccionables, etc.), Así como en caso contrario, productos de los cuales derivaron estas novelas, justo como el libro del cual hablaré en esta entrada.

Dungeons & Dragons es uno de esos casos, siendo uno de los grandes referentes en cuanto a fantasía se refiere en el mundo contando con miles de jugadores alrededor del mismo. Naturalmente con la fama que se ha alcanzado resulta obvio que cientos de productos nazcan del juego, siendo uno de ellos sus novelas de fantasía.

Así tenemos toda una de sagas y libros sueltos que juntos conforman una colección redactada por distintos escritores y ambientada en los distintos mundos del juego. Muchas de estas sagas se han vuelto muy populares, tanto que se han convertido en éxitos independientes como el caso de la saga de Dragonlance o las distintas sagas de Drizzt Do' Urden.

Por otro lado, también tenemos novelas sueltas ambientadas en los mundos de D&D aunque en estos casos, funcionan más como libros manuales en los que los jugadores pueden formar su propia aventura. Pese a que en muchos casos sus historias resultan ser repetitivas y llenas de estereotipos clásicos de la fantasía épica, se pueden encontrar en ellos agradables lecturas para pasar el rato o incluso agradables sorpresas como el como el libro en cuestión.

La Tumba de los Horrores es una novela obra del escritor Keith Francis Strohm, publicada en 2004 en castellano por la ahora desaparecida Factoría de Ideas y que se encuentra basado en el escenario homónimo ambientado en el mundo de Falcongrís (Greyhawk en su idioma original) del universo de Dungeons & Dragons.

Es muy común en la literatura de fantasía contar con novelas y sagas completas que generen productos derivados de sus universos como videojuegos, marcancías o juguetes y por su puesto libros ambientados en sus universos. Esto es de lo más frecuente, ya que estos mundos son una excelente fuente de narraciones de corte fantástico. Muchas de las obras reconocidas del género tienen su escenario en los mundos de tales juegos.

Si hacemos un análisis rápido, podemos nombrar sin mucha dificultad a Warcraft como el representante del género en los videojuegos, y también a Dungeons & Dragons en los juegos de mesa y en cuanto a los sets de juegos en miniatura, tenemos a Warhammer

Incluso en muchos casos, son las propias novelas las que obtienen una mayor popularidad que el juego mismo en el cual se basan (claro, dependiendo de la parte del mundo en donde uno se encuentre).

En México la colección de Warhammer llega de la mano de Timunmas, editorial encargada de publicar las historias de Warhammer Fantasy y Warhammer 40K, y que pone a nuestra disposición una vasta colección de sagas y novelas sueltas que nutren de información y dan forma a la historia del mundo en donde se desarrolla. Y precisamente, la obra que hablaremos hoy resulta una de estas novelas sueltas.

Obra del escritor británico Dan Abnett (muy conocido por sus obras dentro de este universo) Los Jinetes de la Muerte se desarrolla en la región norteña de Kislev (la versión de rusia de Warhammer, por así decir), una región inhóspita de estepas deshabitadas y población tecnológicamente atrasada en comparación con las grandes ciudades del Imperio o los majestuosos castillos de Bretonia.


Para un lector no debe existir nada más cruel que saber que tu libro favorito (o la saga como en mi caso) no se encuentra en ninguna librería de la ciudad. Más sádico aún, el saber que nunca lo encontrarás por el simple hecho de haber sido descontinuado desde hace años. Uno pensaría que podría conseguirlo de medio uso si no fuera también por el hecho de que existen pocos ejemplares de aquél libro y más aún cuando ni siquiera llegó a venderse en tu país.

Incluso con todo lo anterior no me enojaría si no fuera por el hecho de que hay que sumarle que, en un país como México, la literatura de fantasía épica simplemente no se vende (más allá de los clásicos best sellers como El Señor de los Anillos o Canción de Hielo y Fuego), por lo que uno está limitado a conseguir físicamente la poca variedad que las librerías ponen a tu disposición.

Claro, ese no es un problema único en el país. La literatura de fantasía heroica siempre ha sido despreciada y tachada de pobre e infantil. Causando que verdaderas obras de corte complejo y adulto nunca logren la notoriedad y valor que realmente se merecen.

Y si me piden un ejemplo de los dos puntos que les acabo de mencionar, sin pensarlo dos veces les puedo decir: Las Monarquías de Dios, de Paul Kearney. Una historia adulta y compleja, al mas puro estilo de Canción de Hielo y fuego, que jamás se llegó a vender en México y a duras penas en España (único país que lo editó en el idioma español, a través de Ediciones Alamut) donde aún se vende bajo demanda.